Es muy importante educar en actitudes de tolerancia, respeto, convivencia, diálogo...
Y aunque la educación se empieza en la familia, debemos continuarla y reforzarla en la escuela.
Es muy importante que en la familia eduquemos en estos valores positivos.
Para conseguir esto, la alumna de práctica nos ha traído un semáforo; el color rojo es cuando estamos enfadados y tenemos que parar, el color amarillo es cuando tenemos que pensar y el verde es la solución que tenemos que dar, respirar hondo, alejarse del lugar, hablar, etc,






































